Sin capa de detección de fugas
La fuga se descubre por balance de nivel: meses después y con el pasivo ya generado.
El depósito de relaves es la estructura de mayor consecuencia ambiental de una operación. El revestimiento no solo impermeabiliza: forma parte del sistema de contención junto con el drenaje de detección y la instrumentación de nivel freático.
El depósito de relaves concentra el mayor pasivo ambiental de una operación minera y es la estructura que la autoridad revisa primero. Aun así, casi ninguna falla empieza en el paño de geomembrana: empieza en la subrasante que se recibió con material anguloso, en el anclaje que se dimensionó de catálogo o en la junta que nadie ensayó porque el cronograma apretaba.
Un depósito bien revestido se comporta como un sistema de capas donde cada una tiene una función que las demás no cubren. La geomembrana impermeabiliza, el geotextil evita que la impermeabilización se punzone, la capa de drenaje convierte una fuga invisible en un caudal medible y el anclaje mantiene todo en su sitio cuando sopla viento sobre un paño desplegado de varias hectáreas.
Por eso la conversación técnica empieza antes del metrado. Qué relave va a contener, qué altura de columna, qué equipo va a circular durante la construcción y si el proyecto exige detección de fugas cambian la especificación más que el precio por metro cuadrado.
Ninguna capa sustituye a otra. Quitar la que parece prescindible es lo que convierte una obra correcta en una reparación.
Se recibe con topografía y prueba de compactación, libre de material anguloso y raíces. Una piedra de dos centímetros bajo la lámina es un punzonamiento a los seis meses.
Capa de protección contra punzonamiento. El gramaje se elige por el tamaño del material que quedó abajo, no por precio.
En sistema doble, la barrera de respaldo. Recoge lo que atraviese la lámina primaria y lo confina.
Geored o grava con tubería de colección entre ambas láminas. Lleva cualquier caudal a una cámara donde se mide: la fuga deja de ser invisible.
La barrera de trabajo. Lisa en fondo, texturada en talud para ganar fricción de interfaz.
Zanja perimetral que absorbe el empuje de viento y el asentamiento previsto. Es el detalle que decide si el paño resiste el primer temporal.
Punto de partida para una conversación técnica. El valor definitivo sale de las condiciones reales del proyecto, no de la tabla.
| Parámetro | Valor típico | Por qué |
|---|---|---|
| Espesor de lámina | 1.50 – 2.00 mm | La carga mecánica durante la construcción suele mandar por encima de la química. |
| Superficie | Lisa en fondo, texturada en talud | En talud la fricción de interfaz es lo que evita que el paño deslice. |
| Geotextil de protección | 300 – 600 g/m² | El gramaje se elige por el tamaño del material anguloso de la subrasante. |
| Soldadura principal | Cuña doble con canal de aire | Permite ensayar el 100 % de la junta sin destruirla. |
| Soldadura de detalle | Extrusión | Parches, pasamuros y remates donde no entra la cuña. |
| Ensayo de juntas | Presión de aire y caja de vacío | Presión para cuña doble, vacío para extrusión y parches. |
| Zanja de anclaje | 0.50 × 0.50 m de referencia | La geometría final sale del empuje de viento y del asentamiento previsto. |
No son casos raros: son los que aparecen una y otra vez en obras que llegan a nosotros para repararse.
La fuga se descubre por balance de nivel: meses después y con el pasivo ya generado.
Un no tejido liviano bajo material anguloso se punzona y deja de proteger justo donde más carga hay.
El paño no falla por el centro: se desprende desde la corona con el primer viento fuerte.
Con estos datos devolvemos una recomendación con metrado y alcance en 24 horas hábiles. Si falta alguno, lo resolvemos en la visita técnica.
De 1.50 mm cubre la mayoría de los casos. Se sube a 2.00 mm cuando la columna de relave es alta, cuando circula equipo pesado sobre la lámina durante la construcción o cuando se exige un factor de seguridad mayor por vida útil. La carga mecánica de obra suele ser el caso más exigente, por encima de la química.
HDPE por resistencia química y rigidez. El LLDPE se considera cuando se esperan asentamientos diferenciales importantes y hace falta deformabilidad, algo más habitual en coberturas de cierre que en el fondo del depósito.
Con la capa de detección entre revestimiento primario y secundario: recoge el caudal que atraviese la lámina superior y lo conduce a una cámara donde se mide. Antes de cubrir también puede correrse un ensayo geoeléctrico sobre la lámina desnuda.
Como orden de magnitud, entre 1 500 y 3 000 m² desplegados y soldados en condiciones normales. La lluvia y el viento detienen la soldadura, y en sierra alta eso condiciona el cronograma más que el metrado.
Cuéntenos las condiciones del proyecto y le devolvemos una recomendación con metrado y alcance en 24 horas hábiles.